El hecho se produjo el viernes en medio de la ola de amenazas por tiroteos. El fiscal agravó la imputación y ordenó detener a la mujer por instigar a su propio hijo.
Foto ilustrativa.
La Justicia mendocina resolvió detener a la madre de un adolescente que el viernes llevó la réplica de un arma de fuego a una escuela,mientras proliferaba la ola de amenazas de tiroteos que se dieron en la provincia y el resto del país la semana pasada. La mujer será enviada a la cárcel por el delito de instigación a la intimidación pública, agravado por alentar al chico a llevar ese elemento con la premisa burlar -a modo de protesta- los controles que se dieron debido al reto viral.
Mientras crecían las pintadas en los baños de los colegios mendocinos con advertencias de potenciales masacres -como parte de un desafío viral-, el fiscal Juan Manuel Sánchez resolvió ese mismo viernes imputar a la madre.
Pero este martes profundizó la carga penal sobre el adulto: debido al contexto del hecho y la relevancia social del episodio, se encuadró su detención en el delito de intimidación pública agravado por la participación de un menor, de acuerdo con el artículo 211 del Código Penal.
Debido a esto, la madre de nacionalidad española, identificada como Sara Gianolini, puede recibir una pena de 3 a 8 años de prisión.
El Fiscal Sánchez también ordenó que la imputada sea trasladada de manera preventiva a la Penitenciaría provincial, al considerar que al momento de pedirle a su hijo que llevara la réplica ya era de público conocimiento tanto en las escuelas como en la sociedad y el alerta que se venía dando.
El fiscal también valoró la particular situación de instigar a un adolescente siendo la progenitora, sumado a la severidad de la escala penal del delito que le imputan y que se traduce en una expectativa de pena de cumplimiento efectivo.