La bebida se consolidó como uno de los símbolos culturales más fuertes del país y mantiene cifras récord de consumo.
Argentina reafirma año tras año su pasión por el fernet y se mantiene como el país que más consume esta bebida en todo el mundo. Según datos del sector, más del 75% de la producción global de fernet tiene como destino el mercado argentino, una cifra que refleja el fuerte arraigo cultural que alcanzó el tradicional aperitivo.
El fenómeno tiene su epicentro en Córdoba, considerada la capital mundial del fernet. Allí se concentra cerca de un tercio de todo el consumo nacional y el clásico "fernet con coca" forma parte de la identidad local, presente en reuniones familiares, encuentros entre amigos, fiestas y celebraciones de todo tipo.
Las estadísticas indican que en Argentina se consumen más de 60 millones de litros de fernet por año, una cantidad que supera ampliamente a la de otros países donde también se comercializa la bebida.
Con el paso de los años, el fernet dejó de ser un aperitivo reservado para ocasiones especiales y pasó a ocupar un lugar central entre las preferencias de los jóvenes y adultos. Su popularidad creció al punto de convertirse en uno de los símbolos más representativos de las previas, los asados y las reuniones sociales.
El fenómeno cultural también impulsó el desarrollo de nuevas marcas, campañas publicitarias y festivales temáticos vinculados a la bebida, que continúa ganando protagonismo dentro del mercado argentino.
Mientras en gran parte del mundo el fernet sigue siendo un producto de consumo reducido, en Argentina se transformó en una verdadera tradición que atraviesa generaciones y que mantiene vigente una costumbre que parece lejos de perder fuerza.-