Dirigentes de la CGT local,aseguraron que distintos sectores de la sociedad rosarina manifestarán rechazo durante la visita del presidente el próximo 20 de junio. También cuestionó las políticas económicas del Gobierno nacional y llamó al gobernador Maximiliano Pullaro a plantear reclamos “en persona” durante el acto oficial.
El secretario adjunto de la CGT Rosario y titular de Sadop Rosario, Martín Lucero, advirtió que la llegada del presidente Javier Milei a la ciudad este 20 de junio, en el marco de los actos por el Día de la Bandera, podría generar un amplio repudio por parte de distintos sectores de la sociedad rosarina. Según el dirigente gremial, el contexto económico y social actual explica el malestar que anticipa en torno a la presencia del mandatario.
Lucero sostuvo que la reacción social frente a la visita presidencial se vincula directamente con las políticas económicas del Gobierno nacional. En ese sentido, afirmó que el ajuste sobre los salarios, las condiciones laborales y la pérdida de puestos de trabajo “contrasta con hechos de corrupción que están saliendo a la luz”, lo que profundiza el descontento.
El dirigente gremial también cuestionó el discurso oficial sobre la “batalla contra la casta” y aseguró que existe una percepción extendida de que las reglas no se aplican de manera igualitaria. “A la gente le resulta todo lo contrario a las expectativas que pudieron haber tenido en el presidente Milei”, señaló.
En otro tramo de sus declaraciones, Lucero apuntó contra el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, a quien instó a aprovechar la presencia del Presidente para plantear reclamos de manera directa. Consideró que el mandatario provincial debería exigir la restitución del incentivo docente, que impacta en una pérdida del 20% del salario de los docentes santafesinos.
Asimismo, reclamó que la Nación transfiera los fondos destinados a infraestructura vial. “Esos recursos deberían destinarse a salarios y condiciones de vida dignas, y no a obras donde después algún funcionario corte la cinta”, expresó.
Por último, Lucero sostuvo que el acto del 20 de junio representa una oportunidad política para que el gobernador exprese sus diferencias de forma pública. “Es el momento de poner blanco sobre negro y decir las cosas como se tienen que decir, no ser mansito cuando esté el Presidente adelante”.-