El dato contrasta con el comportamiento del resto del crédito no bancario.
En un contexto de caída del poder adquisitivo y el encarecimiento del financiamiento,los sueldos por el suelo,la morosidad en los créditos destinados a la compra de electrodomésticos registró un fuerte incremento y se ubicó muy por encima del promedio del sistema financiero.
De acuerdo con un relevamiento de la consultora EcoGo, elaborado sobre la base de datos del Banco Central (BCRA), la morosidad en los créditos otorgados por vendedores de electrodomésticos alcanzó en diciembre pasado un 41% en promedio. Esto implica que casi la mitad de quienes financiaron la compra de un artículo a través de un local presentan atrasos o dificultades para cumplir con los pagos.
El dato contrasta con el comportamiento del resto del crédito no bancario, cuya irregularidad llegó al 22,8% en diciembre. A su vez, la mora en los bancos tradicionales se mantuvo considerablemente más baja: pese al incremento registrado durante 2025, cerró el año en 5,3% en promedio y en 9,3% en el segmento de familias.
El salto es significativo si se lo compara con diciembre de 2024, cuando la mora en casas de electrodomésticos rondaba el 15%. Desde el sector atribuyen el deterioro a la pérdida de poder adquisitivo y a la presión creciente sobre los ingresos.
En la misma línea, desde una cadena comercial indicaron que los consumidores “tienen menos ingreso disponible y no lograron reacomodar su economía tras un año en el que los salarios no acompañaron la suba de precios”. Otra cadena advirtió que la pérdida de poder adquisitivo es un factor clave en la morosidad, sobre todo considerando que muchos clientes de crédito para electrodomésticos no están bancarizados.
Frente a este escenario, desde mediados de 2025 varias empresas comenzaron a restringir la oferta de financiamiento, elevar los requisitos de aprobación y concentrarse en perfiles de menor riesgo, una estrategia que impactó en el volumen de ventas.
En la composición de los medios de pago, los créditos de casas de electrodomésticos representaron el 19,4% del total, detrás de las tarjetas de crédito, que concentraron el 55,1%. El efectivo (13%) y las tarjetas de débito (12,6%) completaron el esquema.
No obstante, tanto el financiamiento propio de las cadenas como el uso de tarjeta de crédito mostraron caídas interanuales: retrocedieron 9,6% y 5,7%, respectivamente, frente a diciembre de 2024.