Entidades del sector advirtieron por retrasos en los embarques en plena cosecha
en medio de la cosecha gruesa y en un momento clave para el ingreso de dólares al país, las cámaras que nuclean a los exportadores encendieron una señal de alerta por el impacto de las protestas de transportistas de granos. Luego de que se registraran mas de 40 puntos de reclamos en accesos a puertos y rutas estrategicas de Buenos Aires,Cordoba,Santa Fe y otras partes del pais, entidades del sector advirtieron sobre las consecuencias que ya se sienten en la logística y el comercio exterior.
La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC), la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC) expresaron su preocupación por la escalada del conflicto, en un escenario atravesado por la suba de costos y la tensión en la negociación de tarifas.
Manifestamos nuestra profunda preocupación ante la creciente conflictividad que está ocurriendo en estos días con los transportistas de carga de granos”, señalaron las entidades en un comunicado conjunto, en el que pusieron el foco en el impacto directo de las medidas de fuerza sobre la operatoria habitual.

Según detallaron, los reclamos se traducen en retenes en rutas y accesos a los principales nodos portuarios del país, lo que complica seriamente el flujo de camiones en un momento de alta actividad. “Consistente en retenes en las principales rutas y accesos a los más importantes nodos portuarios del país, imposibilitando el normal desarrollo de la actividad”, indicaron.
El conflicto se originó con el reclamo de los transportistas de una recomposición tarifaria urgente, que en algunos casos alcanza un pedido de mejora del 40%. La demanda responde al fuerte incremento de los costos operativos, especialmente del combustible, que hoy representa una porción determinante en la estructura del flete.
En ese sentido, las entidades reconocieron el trasfondo del reclamo, aunque advirtieron sobre sus consecuencias. Remarcaron que la falta de acuerdo entre las partes comienza a tener efectos concretos sobre la actividad.
“Si bien entendemos el planteo de fondo, la falta de acuerdo y el rechazo de la propuesta ofrecida está afectando el desarrollo de la logística en plena cosecha. Esto representa graves inconvenientes como retrasos de embarque, incumplimientos de contratos con el exterior e imposibilidad en el ingreso de divisas a nuestro país”, señalaron.
Luis Zubizarreta, vicepresidente de la CPPC, remarcó que es importante destacar que lo que se está discutiendo actualmente es solo una tarifa de “referencia”.
“Es solo una referencia, ya que el valor del flete se negocia libremente entre las partes. En esta negociación, los transportistas plantean la necesidad de reflejar el aumento del gasoil en dicha tarifa, mientras que los cargadores buscan preservar un valor que sea acorde a la realidad de los costos operativos", indicó. En ese sentido, dijo que al ser una tarifa de referencia, “se necesita alcanzar un acuerdo de manera urgente para destrabar la situación actual, donde las rutas se encuentran bloqueadas por transportistas autoconvocados".
“Este impedimento al acceso de los camiones a las terminales portuarias genera un perjuicio enorme: los buques no cuentan con la mercadería para cargar justo en el inicio de la cosecha, lo que provoca la acumulación de barcos en espera con costos altísimos para el país”, enfatizó.
“Las pérdidas ya son millonarias y lamentablemente esto termina afectando el precio final que recibe el productor. Las partes están muy cerca, siendo fundamental que las federaciones de transportistas y las entidades de cargadores logren ese acuerdo a la brevedad, sabiendo, además, que el Gobierno ya está interviniendo activamente y ocupándose del tema para normalizar la logística”, agregó el dirigente.-