La Secretaría de Trabajo fijó nuevos valores hasta abril de 2027 tras el fracaso de las negociaciones entre sindicatos y empresarios. Los gremios habían reclamado llevar el ingreso mínimo hasta casi $1 millón, mientras que la resolución oficial quedó cerca de la propuesta patronal.
El Salario Minimo,Vital y Movil (SMVM) volverá a incrementarse de manera escalonada durante los próximos meses, aunque los nuevos valores quedaron muy lejos de la recomposición pretendida por las organizaciones sindicales. Frente a la falta de consenso entre trabajadores y empleadores, el Gobierno nacional estableció por resolución un esquema que llevará el ingreso mínimo hasta $436.982 en abril de 2027.
La propuesta de los gremios había sido considerablemente superior. Las organizaciones sindicales pretendían que el salario mínimo alcanzara los $993.000 en diciembre, tomando como referencia el valor de la Canasta Básica Total, estimada en $1.564.716. Del otro lado, las cámaras empresarias habían planteado una actualización de 1,8% para septiembre y aumentos mensuales del 1,7% hasta abril del próximo año, lo que habría dejado el SMVM en $431.395. Finalmente, el Gobierno estableció un valor apenas superior a esa última alternativa.
El cronograma oficial contempla subas mensuales que parten de $383.793 en septiembre y avanzan hasta $391.200 en octubre, $398.790 en noviembre, $406.406 en diciembre, $414.209 en enero, $421.997 en febrero, $429.593 en marzo y $436.982 en abril. A medida que avanza el período, el porcentaje de actualización se reduce, desde el 1,91% inicial hasta el 1,72% previsto para abril.
El impacto se vuelve más evidente al observar la evolución del salario en términos reales. Según estimaciones del CEPA, el SMVM perdió un 40,8% de su poder adquisitivo entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. Para recuperar el promedio registrado durante 2023, el ingreso mínimo debería aumentar $271.315, equivalente a una recomposición del 70,7% sobre los valores de septiembre. Además, el salario mínimo no solo incide sobre quienes perciben directamente ese ingreso: también funciona como referencia para determinadas prestaciones y obligaciones, como el cálculo de cuotas alimentarias en algunos casos.
La pérdida acumulada también queda expuesta cuando se amplía la comparación histórica. Para recuperar el poder de compra de noviembre de 2019 sería necesario un incremento superior al 100%, mientras que volver al nivel de noviembre de 2015 demandaría una suba del 163,6%. En relación con noviembre de 2023, la recomposición necesaria alcanza el 74,3%, de acuerdo con los cálculos mencionados.