Un estudio de la Universidad de Buenos Aires advierte un fuerte aumento del endeudamiento y la morosidad en los hogares, en un contexto de pérdida de poder adquisitivo y mayor presión sobre los gastos esenciales.
El endeudamiento de las familias argentinas para cubrir gastos básicos creció de manera sostenida en los últimos meses y ya supera los niveles registrados durante la pandemia.
Así lo señala un informe del Centro RA, dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, que advierte sobre un deterioro en la capacidad de los hogares para sostener su consumo sin recurrir al crédito.
Uno de los datos más relevantes del informe es el salto en la morosidad del crédito al consumo:
Según el estudio, estos niveles son los más altos desde 2009 y superan incluso los registrados durantes la crisis por el COVID-19.
El informe también advierte una transformación en la estructura del gasto familiar:
Esto provocó que los hogares destinen una mayor parte de sus ingresos a pagar servicios, reduciendo el dinero disponible para otros consumos.
Actualmente,EL PESO DE LOS SERVICIO EN EL INGRESOS de los asalariados alcanza aproximadamente el 42%, varios puntos por encima de años anteriores.
Los cambios también se reflejan en los medios de pago, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos:
En paralelo, el crédito al consumo se expandió un 57% acumulado, consolidándose como herramienta clave para sostener gastos cotidianos.
El estudio señala que cada vez más hogares recurren a distintos canales financieros:
Para los especialistas, este fenómeno no responde a una elección, sino a una falta estructural de ingresos suficientes.
El aumento simultáneo del endeudamiento y la morosidad refleja un escenario en el que cada vez más familias necesitan financiar consumos esenciales.
Según el informe, esto evidencia una creciente dificultad para cubrir gastos mensuales con ingresos corrientes, en un contexto económico que sigue tensionando el poder adquisitivo.-