La iniciativa para modificar el sistema electoral, que incluye la eliminación de las PASO y cambios en el esquema de colectoras, enfrenta dificultades en el Congreso. El oficialismo intensifica las negociaciones con gobernadores y bloques dialoguistas para conseguir el respaldo necesario.
El Gobierno nacional atraviesa una etapa de intensas negociaciones para intentar avanzar con la reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei. La propuesta, que busca eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) e introducir modificaciones en el sistema de colectoras, todavía no reúne los votos necesarios para ser aprobada en el Congreso.
Aunque la Casa Rosada pretendía acelerar el tratamiento del proyecto antes de fin de año, la resistencia de sectores del PRO, la Unión Cívica Radical (UCR) y algunos gobernadores obligó al oficialismo a replantear su estrategia.
Uno de los principales puntos de discusión gira en torno a la posibilidad de restablecer el sistema de colectoras, una propuesta que genera reparos incluso entre legisladores que acompañaron otras iniciativas del Gobierno.
A esto se suman las dudas sobre la implementación de estos cambios junto con la boleta única y la postura de distintos bloques que mantienen su respaldo a las PASO o proponen únicamente introducir modificaciones en su funcionamiento.
Ante la falta de consenso, el Gobierno abrió una nueva ronda de conversaciones con gobernadores y legisladores dialoguistas para intentar sumar apoyos.
En ese esquema, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quedó al frente de las negociaciones con los mandatarios provinciales, mientras que Patricia Bullrich mantiene contactos con senadores de distintos bloques para acercar posiciones.
Las posturas entre los gobernadores son diversas. Algunos respaldan la continuidad de las PASO, mientras que otros acompañan la propuesta de eliminarlas.
Entre quienes sostienen el actual sistema aparecen los mandatarios de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y de Mendoza, Alfredo Cornejo. En cambio, otros gobernadores se mostraron a favor de avanzar con la eliminación de las primarias.
Todavía resta definir la posición de varios mandatarios provinciales, cuyo apoyo será clave para el futuro de la iniciativa.
Pese a las dificultades, el Gobierno mantiene la intención de llevar el proyecto al Congreso durante septiembre.
Hasta entonces, la Casa Rosada buscará cerrar acuerdos políticos que le permitan reunir los votos necesarios para impulsar una reforma que podría modificar el sistema electoral de cara a los próximos comicios nacionales.
La propuesta del Gobierno requiere para su aprobación de la mayoría absoluta de las dos cámaras: un piso de 37 votos en el Senado y de 129 en Diputados. En la Cámara alta tiene 21 bancas y en la baja 95, por lo que necesitará de los votos aliados.
Pero la proyección en la Cámara alta, donde Patricia Bullrich, la jefa del bloque libertario, construyó una mayoría de más de 40 senadores, pero para eliminar las primarias no llegaría ni a los 30 votos, lejos de la mayoría absoluta.
Entre los radicales, Maximiliano Abad rechazó la eliminación de las PASO, pero aceptaría una modificación frente a la falta de competencia en un partido o un frente electoral.
Por su parte, el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, hizo un gesto muy fuerte esta semana a favor de las primarias por lo que se especula que los senadores Mariana Juri y Rodolfo Suárez apoyarán la continuidad del sistema de elección implementado en 2009 durante el gobierno de Cristina Kirchner.
En este escenario, Carolina Losada y Eduardo Galaretto están sintonía con Maximiliano Pullaro, a favor de la continuidad de las PASO. El catamarqueño Flavio Fama y el pampeano Daniel Kronerberger, no tienen terminal en sus provincias pero se oponen a la eliminación.
El correntino Eduardo Vischi, jefe de la bancada, mantiene su proyecto para que las primarias sean optativas, pese a que el gobernador Juan Pablo Valdés se expresó a favor de que no haya PASO en las elecciones de 2027, apoyando la propuesta del Gobierno.
Por eso, Gabriela Valenzuela, la otra senadora por Corrientes, aún no definió su voto al igual que nuestra Senadora Silvana Schneider, quien espera una indicación del gobernador que tiene un acuerdo electoral con La Libertad Avanza .
Desde Provincias Unidas, el correntino Carlos "Camau" Espínola y la cordobesa Alejandra Vigo sólo habilitarían la suspensión de las primarias porque entienden que "no deben eliminarse por decisiones de corto plazo ni por coyunturas políticas".
Las tucumanas Sandra Mendoza (Convicción Federal) y Beatriz Ávila (Independencia) están alineadas con el gobernador Osvaldo Jaldo, quien declaró que la reforma es "un traje a medida de la Libertad Avanza" y defendió la vigencia de las PASO.
Edith Terenzi está en contra de que se bajen las elecciones de agosto pese a que su gobernador Ignacio "Nacho" Torres se mostró dispuesto a acompañar al Gobierno en el cambio electoral aunque aún no le confirmó su posicionamiento a Santilli.
El PRO que comanda Martín Goerling, con un total de 3 senadores, rechaza la propuesta del Gobierno, mientras que la salteña Flavia Royón, pupila del gobernador Gustavo Sáenz, quiere que se debata la obligatoriedad pero no la eliminación.
La neuquina Julieta Corroza aún no dio una definición y su gobernador Rolando Figueroa se reunió con Santilli pero tampoco le dio su apoyo. En tanto, los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano, quienes tienen independencia legislativa y no responden al gobernador Claudio Vidal, están en contra del gasto que demanda las primarias, pero no van a acompañar al Gobierno.
La jujeña Carolina Moisés (Convicción Federal) no se expresó sobre el tema porque entiende que el país tiene otras prioridades. Aunque el catamarqueño Guillermo Andrada va por la eliminación en sintonía con la posición del gobernador Raúl Jalil, que tal como informó en su momento este diario siempre se mostró a favor de las tradicionales internas partidarias.
Por su parte, los misioneros Carlos Arce y Sonia Rojas Decut, quienes responden al jefe político Carlos Rovira también acompañan al oficialismo por la baja de las elección de agosto.
El oficialismo podría sumar el apoyo del bloque de Gerardo Zamora, quien viene militando la eliminación de las PASO, pero el resto de la bancada peronista que comanda José Mayans defiende las primarias.
En síntesis, con estos datos, el Gobierno tendría el apoyo de tres senadores dialoguistas, los dos por Santiago del Estero y si los cuatro legisladores que están duda finalmente se deciden por la eliminación de las primarias, al oficialismo aún no le alcanzarían los apoyos y estaría apenas por encima de los 30 votos.-