Comer en Buenos Aires cuesta US$ 286 mensuales por persona. Resulta más caro que en Brasil y Chile, pero más accesible que en México y Estados Unidos.
Un relevamiento comparativo elaborado sobre la base de datos de precios internacionales de Numbeo posicionó a la Argentina en el tercer lugar entre cinco mercados analizado del continente, al evaluar el costo de una dieta básica de 2.400 calorías diarias por persona.
El valor de la canasta alimentaria minima mensual en la Ciudad de Buenos Aires se ubicó en US$ 286,20, quedando por encima de los registros de Brasil (Brasilia) y Chile (Santiago), aunque significativamente por debajo de los valores relevados en México (Ciudad de México) y Estados Unidos (Washington D.C.).
Los resultados comparativos, el gasto diario y las brechas porcentuales entre los países relevados comprenden:
Ranking de costo mensual por persona :
Estados Unidos (Washington D.C.): US$ 537,74 por mes (US$ 17,35 diarios).
México (Ciudad de México): US$ 337,33 por mes (US$ 10,88 diarios).
Argentina (Buenos Aires): US$ 286,20 por mes (US$ 9,23 diarios).
Chile (Santiago de Chile): US$ 258,23 por mes (US$ 8,33 diarios).
Brasil (Brasilia): US$ 210,21 por mes (US$ 6,78 diarios).
Brechas frente a la canasta argentina:
Más cara que la región sur: La canasta en Buenos Aires resulta un 36,1% más costosa que en Brasil y un 10,8% superior a la de Chile, impulsada principalmente por diferencias en carnes, lácteos y panificados.
Más barata que Norteamérica: En la comparación hacia el norte, alimentarse en el país es un 15,2% más económico que en México y un 46,8% más barato que en Estados Unidos.
Metodología y composición: El informe estandariza una dieta occidental que incluye leche, pan, arroz, huevos, queso, pollo, carne roja, frutas y verduras, aplicando tipos de cambio oficiales actualizados y precios finales con impuestos incluidos.
El estudio refleja que, medido en moneda dura, el costo de los alimentos en los centros urbanos argentinos mantiene un nivel intermedio en la escala regional, aunque ejerce una presión mayor sobre los ingresos en comparación con economías vecinas de menores precios nominales.-