La variación de los precios mayoristas subió 1,1 p.p. respecto de agosto y quedó, a su vez, por encima de la inflación minorista.
Los precios mayoristas aumentaron 3,2% en septiembre respecto del mes anterior y volvieron a encender una señal de alerta para el programa económico de Javier Milei. El índice que mide los valores a los que productores y comercializadores venden sus bienes en el mercado interno acumuló una suba del 22,8% en los primeros nueve meses de 2026 y alcanzó una variación interanual del 29,2%.
El dato contrasta con el 1,9% que registró la inflación minorista en septiembre y suma presión sobre el discurso oficial, que convirtió la desaceleración de los precios en uno de los principales argumentos para defender el rumbo económico. Aunque los indicadores mayoristas no se trasladan de manera automática ni inmediata al Índice de Precios al Consumidor (IPC), en agosto habia dado 2,1%,permiten observar movimientos en los costos que pueden repercutir posteriormente en distintos eslabones de la cadena comercial.
En julio, Milei había apelado a la evolución de los precios mayoristas para destacar la desaceleración inflacionaria y sostener que la economía se encaminaba hacia registros inferiores al 1%. El resultado de septiembre introduce un contraste con aquella lectura: el índice mayorista avanzó 3,2% en un solo mes, por encima del aumento registrado por los precios minoristas.
El movimiento no implica que el IPC vaya a repetir necesariamente esa variación. La estructura de ambos indicadores es diferente y los tiempos de traslado pueden variar según el producto, los costos y las condiciones de comercialización. Sin embargo, el salto mayorista representa un dato incómodo para un Gobierno que busca consolidar la desinflación como principal resultado de su política económica.
El aumento del Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) estuvo impulsado principalmente por los productos nacionales, que subieron 3,4%, mientras que los importados avanzaron 0,4%.
Dentro de la producción nacional, la mayor incidencia correspondió a Petróleo crudo y gas, con 1,43 puntos porcentuales. Detrás quedaron los productos agropecuarios, con 0,30 puntos; los productos refinados del petróleo, con 0,28; alimentos y bebidas, con 0,20; y sustancias y productos químicos, con 0,16 puntos porcentuales.
El peso de la energía y de los productos primarios resulta relevante para seguir la evolución de los costos en la economía. De todos modos, la incidencia de cada rubro en el índice mayorista no permite determinar por sí sola cuánto terminará trasladándose a los precios que pagan los consumidores.
Los otros indicadores mayoristas difundidos por el INDEC también mostraron aumentos en septiembre. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) avanzó 3,4%, con una suba del 3,7% en los productos nacionales y del 0,3% en los importados.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) trepó 3,8%. En este caso, los productos primarios aumentaron 7,9%, mientras que los manufacturados y la energía eléctrica registraron una suba del 2,1%.
Los tres indicadores ofrecen distintas perspectivas sobre la evolución de los precios en las etapas previas a la venta minorista. El resultado de septiembre deja así una señal de tensión en los valores mayoristas, mientras el Gobierno intenta sostener la desaceleración del IPC y defender los resultados de su programa económico.-