En el primer día de actividad en el Red Bull Ring, el piloto argentino de Alpine hizo muchas pruebas. Los resultados no acompañaron, pero no hay que sacar conclusiones apresuradas.
Rectas, rectas y más rectas. La Fórmula 1 comenzó a girar en el Red Bull Ring, en Austria, donde abundan los tramos de velocidad, curvas anchas y frenajes fuertes. Allí, con un Alpine que no se caracteriza por su potencia de motor ni por su tracción, Franco Colapinto puso primera, hizo pruebas de todo tipo y cerró unas prácticas libres correctas. El resultado, está claro, es lo de menos en estas sesiones: fue 16° en la FP1 y 20° en la FP2.
Es difícil sacar conclusiones de estos test, sobre todo cuando el propio Franco, hace algunas fechas, contó que Pierre Gasly y él practican cosas distintas para abarcar más terreno (el tiempo es finito y no da para probar todo lo que se quisiera). La carga de combustible y la estrategia adoptada, por poner algunos ejemplos, son factores que afectan a los tiempos de los pilotos. Sin poder compararlos, aunque aclarando que el galo fue medio segundo más rápido en las dos jornadas del viernes, toca ver qué hizo el bonaerense.