El consumo de carne aviar alcanzó los 47 kilos por habitante en los últimos doce meses y superó al de carne vacuna. El precio y la caída del poder adquisitivo impulsaron la sustitución por pollo y cerdo.
El cambio en los hábitos de consumo de los argentinos llegó a la mesa: por primera vez, el consumo de pollo superó al de carne vacuna. La carne aviar alcanzó los 47 kilos por habitante acumulados en los últimos doce meses, mientras que la carne bovina quedó por debajo de ese nivel. El consumo de cerdo tambien continua en niveles record.
Los datos surgen de un informe de IERAL de la Fundación Mediterránea, que analizó la evolución de los precios de la carne vacuna, el consumo interno y el crecimiento de las exportaciones durante el último período.
Según el informe, entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, la oferta interna de carne vacuna se ubicó en 46,2 kilos por habitante, el nivel más bajo de toda la serie comprendida entre 1990 y 2026.
El registro representa una caída del 9% respecto de los doce meses anteriores, equivalente a una reducción de 4,6 kilos por habitante.
La contracción del consumo de carne vacuna se produjo en un contexto de aumento de precios, que llevó a los hogares a modificar sus decisiones de compra y buscar alternativas de menor costo.
El informe de IERAL señaló que los hogares sustituyeron parte del consumo de carne vacuna por pollo y cerdo, principalmente debido a la diferencia de precios entre los distintos tipos de carne.
En los últimos doce meses, el precio de un kilo de carne vacuna equivalió al de 3,6 kilos de pollo entero o al de 1,9 kilos de pechito de cerdo.
En otras palabras, con el dinero necesario para comprar un kilo de carne vacuna, una familia podía adquirir aproximadamente tres kilos y medio de pollo o casi dos kilos de carne de cerdo.
La diferencia también se explica por la evolución reciente de los precios: mientras el promedio de los 18 cortes de carne vacuna aumentó 13,3% en términos reales, los precios del pollo y del cerdo registraron una baja cercana al 4% interanual.
El dato más significativo del informe está relacionado con el consumo acumulado durante los últimos doce meses. La carne aviar alcanzó los 47 kilos por habitante, frente a los 46,7 kilos de carne vacuna.
De esta manera, el pollo se convirtió por primera vez en la carne más consumida por los argentinos,sobre todo alitas, superando a la carne bovina, históricamente protagonista de la dieta local.
El cerdo, por su parte, también mantiene una tendencia ascendente y alcanzó los 20,1 kilos por habitante, un nuevo máximo para su consumo.
La evolución muestra un cambio significativo en la composición del consumo de carnes en Argentina, donde los precios y el poder adquisitivo de los hogares aparecen como factores centrales en la sustitución de la carne vacuna por alternativas como el pollo y el cerdo.-