El Boletín Epidemiológico Nacional, publicado en abril de 2026, indicó que las personas de entre 15 y 39 años concentraron el 76% de los casos de sífilis notificados en el país durante 2025.
El grupo de 20 a 24 años presentó las tasas más elevadas. En las mujeres se registraron 366 casos cada 100.000 personas, mientras que en los varones la cifra fue de 218,2 cada 100.000.
La diferencia equivale a una tasa de diagnósticos un 68% mayor entre las mujeres jóvenes.
Por otra parte, los datos de AHF Argentina mostraron que los diagnósticos crecieron un 27,4% entre las personas de 20 a 24 años y un 22% en el grupo de 25 a 29 años. En conjunto, los jóvenes de entre 20 y 29 años representaron el 48% de los diagnósticos registrados por esos centros durante 2025.
Estas cifras corresponden a indicadores diferentes: el 68% compara las tasas nacionales entre mujeres y varones de 20 a 24 años, mientras que los aumentos porcentuales reflejan la evolución de los diagnósticos registrados en los centros de AHF.
Por qué preocupa el aumento de los casos en mujeres jóvenes
Uno de los principales desafíos para prevenir la sífilis es que la infección puede no presentar manifestaciones visibles. Por eso, una persona puede tenerla y transmitirla sin saberlo.
La falta de síntomas también puede retrasar la consulta médica y el acceso al tratamiento. En ese contexto, los especialistas recomiendan incorporar los controles de salud sexual a las consultas habituales, sin esperar a que aparezcan molestias o signos físicos.
El aumento de los diagnósticos entre las mujeres jóvenes también pone de relieve la necesidad de fortalecer las estrategias de información y prevención, con herramientas accesibles para distintos grupos de la población.
El testeo permite detectar la infección y recibir tratamiento oportuno. La evaluación de las parejas sexuales también es importante para evitar nuevas transmisiones y reducir el riesgo de reinfección.
Sífilis durante el embarazo: la importancia del diagnóstico temprano
La sífilis congénita es una de las principales preocupaciones vinculadas con esta infección. Se produce cuando la bacteria responsable de la enfermedad se transmite de la persona gestante al bebé durante el embarazo y puede ocasionar complicaciones graves.
De acuerdo con los datos difundidos por AHF Argentina, hasta la semana epidemiológica 48 de 2025 se habían registrado 11.335 notificaciones de sífilis en personas embarazadas. La cifra se ubicó un 8% por encima de la mediana correspondiente al mismo período entre 2020 y 2024.
El diagnóstico durante el embarazo permite iniciar el tratamiento indicado y reducir el riesgo de transmisión al bebé. Sin embargo, los controles no deben limitarse a la gestación: detectar la infección antes de un embarazo también resulta fundamental.
Además, las parejas sexuales deben recibir orientación y acceder a la evaluación médica y al tratamiento cuando corresponda, para evitar que la infección vuelva a transmitirse.
¿Se puede volver a tener sífilis después del tratamiento?
Sí. Haber tenido sífilis y haber completado el tratamiento no genera inmunidad contra la infección. Por lo tanto, una persona puede volver a contraerla.
Los registros de AHF Argentina reflejaron un aumento de las reinfecciones. En 2024 representaban el 12,3% de los diagnósticos registrados en sus centros, mientras que en 2025 alcanzaron el 27,8%.
Esto significa que más de uno de cada cuatro diagnósticos registrados durante 2025 correspondió a una reinfección.
El dato destaca la importancia de mantener las medidas de prevención y los controles médicos incluso después de recibir tratamiento. El seguimiento profesional y la evaluación de las parejas sexuales son parte del abordaje para reducir nuevas infecciones.
Cómo prevenir la sífilis y cuándo realizarse un test
La prevención combina distintas medidas destinadas a reducir el riesgo de transmisión y detectar la infección de manera temprana.
Entre las principales recomendaciones se encuentran:
- Usar preservativo correctamente: ayuda a reducir el riesgo de transmisión, aunque no lo elimina por completo, ya que las lesiones pueden encontrarse en zonas no cubiertas.
- Realizarse testeos periódicos: la frecuencia depende de las prácticas sexuales, las posibles exposiciones y las recomendaciones del equipo de salud.
- Consultar ante una posible exposición: un profesional puede indicar cuándo realizar el test y si es necesario repetirlo.
- Cumplir el tratamiento indicado: la sífilis es curable, pero requiere atención médica y seguimiento.
- Evaluar a las parejas sexuales: permite identificar posibles infecciones, indicar tratamientos y prevenir nuevas transmisiones.
- Mantener los controles durante el embarazo: el diagnóstico temprano es fundamental para proteger la salud de la persona gestante y del bebé.
No presentar síntomas no significa necesariamente que no exista infección. Por eso, el acceso al testeo y a la atención médica es fundamental para reducir los contagios.
El aumento de los diagnósticos y las reinfecciones en Argentina plantea la necesidad de fortalecer la prevención y la educación sexual, especialmente entre los jóvenes. La detección temprana, el tratamiento adecuado y los controles sostenidos son herramientas centrales para frenar la transmisión y evitar complicaciones.-