70 muertos y 50 heridos dejó un atentado suicida con un vehículo cargado de explosivos contra una mezquita en el distrito de Kohat, provincia de Jiber Pakhtunjwa, según confirmó la policía de Pakistán.
Una bomba de gran potencia explotó este viernes en una mezquita ubicada cerca de un edificio que alberga oficinas policiales en el noroeste de Pakistán, y dejó al menos 70 muertos y 50 heridos, según informaron funcionarios de la policía y de rescate.
La mayoría de los heridos eran fieles que se encontraban en el lugar de culto, indicó Faizi. Médicos y autoridades del hospital advirtieron que algunos de los afectados se encontraban en estado crítico, lo que genera temores de que el número de víctimas pueda aumentar.
Zulfiqar Hameed, jefe de policía provincial, afirmó que un atacante aparentemente embistió la mezquita con un vehículo cargado con explosivos, aunque los efectivos continuaban investigando al momento de los primeros informes.

Al menos dos hombres armados intentaron además irrumpir en el complejo policial y se enfrentaron a tiros con los agentes, según informó la policía local.
Las víctimas fueron trasladadas a un hospital cercano, donde las autoridades declararon una emergencia sanitaria para atender el ingreso masivo de heridos. El impacto de la explosión fue tan intenso que dañó gravemente tiendas y viviendas aledañas.
El primer ministro Shehbaz Sharif condenó el ataque y expresó su pesar por las víctimas en un comunicado emitido por su oficina. El mandatario instruyó a las autoridades a intensificar las operaciones de rescate, brindar atención médica a los heridos y asistir a los damnificados.

El ataque ocurrió un día después de que una bomba al costado de la ruta alcanzara un convoy de fuerzas de seguridad en el distrito noroccidental de Hangu y matara a seis soldados. El mismo jueves, tropas gubernamentales realizaron operativos en distintas zonas y abatieron a 10 militantes presuntamente vinculados a los talibanes pakistaníes, según informaron el Ejército y la policía local.-