Se acerca el 14 de noviembre,dia del Diabetico ,alimentos recomendados y consejos para armar un plan a largo plazo

Se acerca el 14 de noviembre,dia del Diabetico ,alimentos recomendados y consejos para armar un plan a largo plazo

Las recomendaciones sobre alimentación en personas con diabetes han ido cambiando a lo largo del tiempo. De no poder comer ni un hidrato de carbono, a una dieta que no tenga prohibiciones pero que sí modere su ingesta, el camino se allanó.

Por eso, en el marco del Día Mundial de la Diabetes, es importante saber no solo qué alimentos priorizar, sino también en qué proporciones y de qué manera prepararlos, ya que, de hacerlo de la manera adecuada, se podrá llevar a cabo una dieta variada y sin prohibiciones.

Enfermedad crónica que ha sufrido un aumento exponencial en los últimos 50 años, dada su expansión a nivel mundial, la diabetes -sobre todo la tipo 2- es concebida por algunos profesionales como una pandemia dentro de las enfermedades no transmisibles.

"La diabetes es una enfermedad crónica por exceso de glucosa (el azúcar más común que tiene nuestro cuerpo) y el organismo sufre un deterioro a corto o largo plazo a causa de este desarreglo"explica Osvaldo Fretes, médico endocrinólogo experto en diabetes, y docente de la carrera de posgrado de la UBA.

En el caso de la diabetes tipo 1, explica el profesional, las células productoras de insulina -la hormona encargada de controlar los niveles de glucosa en sangre- mueren en gran proporción y el paciente necesita recibir tratamiento para administrarla, ya que su organismo no la produce.

Puede ocurrir también que varios factores inevitables, como predisposición genética o el avance de la edad; y otros evitables como la obesidad, la mala alimentación, o la falta de actividad física; vayan dificultando la acción de la insulina, hasta que al organismo no le alcance para controlar la glucosa, desencadenándose así la diabetes tipo 2, agrega Fretes.

"La incidencia de diabetes en nuestro país es bastante similar a otros países del mundo con nuestras características, y ronda entre un 10 y 12% de la población adulta. La diabetes tipo 1 corresponde sólo a uno de cada 10 diabéticos, y no ha crecido sustancialmente a lo largo del tiempo ", explica.

"En cambio -prosigue- la diabetes tipo 2, que representa la gran mayoría de los afectados, ha mostrado en todo el mundo un crecimiento exponencial en las últimas 5 décadas. Se describe por ello, dentro de las enfermedades no transmisibles como una verdadera epidemia o mejor, una pandemia, ya que afecta a toda la humanidad en forma global", advierte.

Se le consulto a una licenciada en Nutricion,Mariel Marquez experta en diabetes, alerta que las cifras a nivel local aumentan cada año. "En Latinoamérica, 4 de cada 10 personas actualmente tiene diabetes y no lo sabe. Por eso son importantes las campañas de concientización a la población, para que puedan conocer la enfermedad y tomar recaudos a tiempo", asegura.

Una alimentación balanceada: los sí y los no
Si bien a la hora de armar un plan alimentario cada persona deberá consultar a un profesional, lo cierto es que hay alimentos desaconsejados si se tiene esta enfermedad. "Algunos son menos recomendados pero no hay prohibiciones, todo depende de los cuidados previos que tenga el paciente y de las cantidades que se consuman", afirma Marquez.

En esta dirección, recomienda limitar los alimentos con gran cantidad de azúcar, como las harinas refinadas, las frutas desecadas, los que son a base de maíz, las frituras, los granos refinados, vegetales como la papa, el zapallo, el choclo, y las frutas como la banana, el melón y las uvas.

Fretes explica que los hidratos que deben evitarse por completo son los que llamamos “de absorción rápida”: el azúcar común, la miel, las bebidas azucaradas y en general todos los alimentos dulces (salvo que sean endulzados con edulcorante).

"Esto es porque luego de su ingesta se absorben muy rápidamente y producen elevaciones en sangre muy abruptas de glucosa, que el organismo ni aún con medicación puede contrarrestar. Una excepción son las frutas en forma natural, que pueden comerse en forma limitada: 2 a 3 por día de tamaño mediano, no todas juntas y en forma entera, no procesadas", explica.

Especial atención merecen las grasas trans según indica: "Hay alimentos a los que en general no se presta atención porque no son carbohidratos y que potencialmente son aún más nocivos. Me refiero a las grasas de mala calidad (llamadas ácidos grasos trans), y el exceso de ácidos grasos saturados ", plantea.

"Como regla general, se encuentran en los alimentos de origen animal de alto contenido graso (fiambres, embutidos, vísceras, cortes de carne con grasa infiltrada) y en comidas chatarra y procesadas en forma industrial, como snacks y la mayor parte de las galletitas", ahonda.

Y explica por qué deberían evitarse: "Tienen un exceso de grasas no saludables y sal, que las hacen no recomendables para la población general, pero menos aún para una persona con factores de riesgo importantes, como es el caso de la diabetes ", asegura.

En cuanto a los alimentos más beneficiosos, Cristián Lecussán, médico diabetólogo en centro médico Bionut, apunta: "Lo importante es la variabilidad para retrasar la absorción de la glucosa, y por lo tanto, apuntando a aumentar el consumo de cereales, como avena, salvado, y frutas secas; panes hechos con semillas, cebada, avena, harina integral; pasta al dente o 100% trigo candeal ", aconseja.

En el caso de las pastas Fretes aconseja mezclarla con verduras, para lograr saciedad sin exceso de almidón. "Hay que acostumbrarse a elegir cortes de carne magros (como nalga, cuadril, lomo, solomillo de cerdo, pechuga de ave sin piel) y cocinarlos sin aceite", agrega.

"El postre tiene que ser a base de frutas, y si se come otro tipo, que sea sin azúcar y bajo en grasas o cremas. Pero sobre todo hay que apuntar a un equilibrio entre lo que se come y lo que se gasta, o sea evitar el hábito sedentario, para lograr una proporción de grasa corporal acorde a la edad ", recomienda.

En tanto, Márquez agrega que pueden sumarse lácteos descremados y usar los aceites en crudo.

Un plan alimentario duradero
Como primer punto, Marquez señala la importancia de mentalizarse de que, lejos de ser una dieta con un principio y un final, el plan alimentario formará parte del estilo de vida.

Por otro lado, la nutricionista resalta la importancia de prever de antemano qué alimentos se ingerirán: "Cuando no hay planificación en las comidas uno suele improvisar y ahí es donde ocurren los problemas. Se debe hacer una lista de compras para evitar caer en alimentos con poca calidad nutricional ", sostiene.

Por su parte, Lecussán aconseja que los pacientes cuenten con un "entorno alimentario saludable y, en particular, con sistemas alimentarios que promuevan una dieta diversificada, equilibrada y sana, que son un paso importantísimo para sostener un plan alimentario a lo largo del tiempo" .

En esta línea, Fretes apunta que la única manera de cambiar los hábitos es adaptar el plan alimentario a los gustos y costumbres de cada persona: "Un plan alimentario sostenible a largo plazo no es una hoja pre-escrita con lo permitido y lo prohibido para entregarle automáticamente a un paciente ", reflexiona.

Y agrega: "Se trata de conocer los hábitos individuales de la persona y establecer una estrategia de cambios paulatinos -pero constantes-para revertir las costumbres no saludables y adquirir las que ayuden a controlar la enfermedad y cuidar la salud en general, y cardiovascular en particular, en las personas que viven con diabetes ", propone.

Por último, advierte sobre la inconveniencia de pretender descensos demasiado rápidos en las que se les propone a los pacientes una alimentación diametralmente opuesta a la usual, o fuera de sus posibilidades.

Lo mismo ocurre cuando se pretende un descenso de peso muy abrupto en una persona cuya obesidad interfiere en el control de la diabetes. "En el mejor de los casos, el paciente puede tener buena adherencia por un corto tiempo, pero la buena voluntad inexorablemente claudicará más temprano que tarde si no se planifica un plan alimentario sustentable ", concluye.

Cómo dosificar los alimentos
"La clave está en conocer las porciones adecuadas a cada persona y la combinación de nutrientes en el plato. Uno puede saber en cualquier momento y lugar cómo influyen los alimentos en el organismo con un registro de glucemia simple con un dispositivo para medirla llamado glucómetro" , explica Márquez.

"El contenido de carbohidratos es fundamental para conocer en profundidad la calidad y cantidad de consumo de este macronutriente, ya que es el principal responsable de las glucemias", agrega.

Otro método señalado por el especialista consiste en conocer el índice glucémico (IG) de los alimentos: según indica, se los debe clasificar en tres grupos: IG bajo, medio, o alto, teniendo en cuenta que los que tienen uno bajo, suben muy lento la glucemia y son ideales para el día a día de una persona con diabetes.

"Aprender solamente los gramos exactos de carbohidratos de los alimentos no tiene sentido si no conocemos la calidad de los mismos y el efecto que tienen en las glucemias", subraya.

Lecussán propone otro método para saber cómo organizar los alimentos, y en qué cantidades: "Una forma simple, en el momento de planificar la alimentación, es mediante la división del plato de comida, donde el 50% del plato debe contener hortalizas y verduras, ya sean cocidas o crudas, en el 25% del plato los carbohidratos y en el 25% restante, las proteínas ", propone.

Según Fretes, "la población de diabéticos es muy heterogénea: en muchos casos la diabetes está muy asociada al exceso de peso, pero en otros no es así". Por eso, enfatiza la necesidad de mantener entrevistas periódicas con profesionales, en las que se dedique un tiempo a la educación alimentaria.

Algunos ejemplos
Lecussán propone tres opciones de platos completos y saludables: uno consiste en armar un menú con algún pescado de mar, como pollo de mar o merluza, con ensalada remolacha y zanahoria rallada y una papa chica hervida. "Otra opción es un corte magro de cerdo con ensalada de rúcula, tomate y frutos secos (nueces o castañas)", señala.

También, agrega otro plato completo y nutritivo: "Milanesa de carne con ensalada de lechuga, tomate y zanahorias, más un budín de calabaza, es otra excelente opción", propone.

"Un plato ideal para esta época de calor son las hamburguesas caseras de legumbres -sugiere Marquez- donde tenemos un gran aporte de fibra y proteínas de origen vegetal. Y si además le sumamos una gran cantidad de vegetales de estación, cubrimos todos nutrientes de esa comida."

"Un postre podría ser un helado casero de frutas: procesamos frutas, junto con yogur natural hasta que se forme una crema. Lo llevamos a un molde para helados y una vez que está firme, lo podemos cubrir con frutos secos picados para sumar grasas saludables", agrega.

Por su parte, Fretes apunta: "Un plato para un almuerzo o cena puede tener una porción moderada de un alimento proteico, de entre 100 a 200 gramos, que puede ser carne roja, de ave o pescado; luego una parte de hidratos, como por ejemplo, una papa entera mediana, y una porción más abundante de verduras ", recomienda.

"Alternativamente puede reemplazarse la carne por huevo, con cualquier tipo de cocción que no sea frito", añade.

"Un desayuno puede ser café de filtro sólo o cortado con leche descremada, que puede ser reemplazado por té o mate. Puede acompañarse con un yogurt bajo en grasas con algún agregado de avena u otro componente con fibra, y una rodaja de pan negro con queso untable o compacto bajo en grasas, y mermelada sin azúcar, más un optativo de una fruta entera ", cierra.