Por “violar privacidad de datos”, empleados de Google ligados a protestas son despedidos.

Por “violar privacidad de datos”, empleados de Google ligados a protestas son despedidos.
  • Google informó de los despidos a través de un memo enviado por su equipo de Investigación

  • La ley impide que las marcas castiguen a sus empleados por participar en protestas internas

  • Dos de quienes salieron de la empresa fueron cesadas temporalmente el viernes pasado

En términos generales, las protestas jamás son buenas para las compañías. Mucho menos cuando se trata de movimientos que se originan en su base de colaboradores. Basta ver casos como Facebook, donde varios elementos de su personal se “amotinaron” por su manejo de las fake news en publicidad politica. También YouTube,en abril se vio envuelto en un escándalo por presuntamente impedir a su gente luchar en contra de los contenidos falsos y tóxicos.

Así pues, el descontento de los empleados es un fenómeno negativo para las empresas. De acuerdo con varias fuentes las protestas internas pueden causar que las empresas pierdan a talento valioso.Otros opinas que el conflicto en los espacios profesionales también puede provocar conflictos interpersonales, que pueden llevar incluso a la violencia. Otros apuntan que también pueden destruir la moral y motivación del resto del equipo.

Por supuesto, las protestas no solo tienen efectos negativos internos. El descontento del personal, en especial cuando se trata de las empresas más grandes del entorno, también tiene efectos determinantes en la imagen de las compañías. Así pues, es fundamental que los negocios aprendan a navegar este tipo de conflictos de la forma más efectiva posible. De lo contrario, pueden arriesgarse a hacer todavía peor una situación que es de por sí delicada.

Despidos controversiales dentro de Google

Uno de los mejores ejemplos de estos casos está desarrollándose en este momento. Según Bloomberg Google acaba de despedir a cuatro de sus colaboradores. En un email enviado al resto de su equipo, la tecnológica aseguró que la decisión fue tomada a raíz de una serie de violaciones de estos individuos a su código de privacidad de datos. A la vez, estos miembros de su personal también estaban involucrados en varias protestas internas contra la marca.

 

Gente que apoya la causa de sus ex-compañeros aseguró que los despidos responden a las protestas y no a las políticas de privacidad de datos. Los individuos despedidos criticaron activamente el manejo de la marca sobre sus tratos con el Ejército, China y las acusaciones internas de acoso sexual. Por su parte, Google apuntó que las personas recolectaban y compartían datos personales de sus compañeros, incluyendo nombres, a agentes externos.

Cómo apagar protestas dentro de una marca

No sería la primera vez que una salida forzada causa inconformidad. Uber anunció despidos masivos a escala global en octubre solo meses despues que la marca sufriera protestas globales por el trato que da a sus socios.A inicios del año Nissan fue mal visto en México tras prescindir de los servicios de más de cuatro mil personas. También Victoria’s Secret se vio obligada a dejar ir a decenas de personas y hace varias semana para el descontento general.

¿Hay una manera correcta de lidiar con el despido de un colaborador en las condiciones que actualmente enfrenta Google? Ciertamente es un caso difícil, que se exacerba por el manejo no tan atinado de la marca al respecto de sus protestas internas. La situación se complica por el hecho que los voceros de la tecnológica aparentemente no pueden decir qué reglas fueron las que ocasionaron esta salida forzada. Así pues, es una crisis de marca hecha y derecha.

Tal vez Google hubiera podido lidiar mejor con la situación si, antes del despido, se hubiera preparado un plan de comunicación integral para resolver todas las preguntas del entorno. De por sí despedir a personas involucradas en protestas internas hubiera sido mal visto, sin importar la forma en la que se hubiera ejecutado la decisión. Pero lo que sí pudo manejar, y no se hizo de forma correcta, era el recibimiento que la información tuvo entre el público general.