Cristaldo : “El derecho a la información de la población debe proporcionarse con veracidad, certeza y detalladamente referenciada”

Cristaldo : “El derecho a la información de la población debe proporcionarse con veracidad, certeza y detalladamente referenciada”

Tal expresión fue vertida, desde el bloque Scalabrini Ortiz, por la diputada Gladis Cristaldo, luego de reflexionar sobre una carta abierta publicada en medios locales, en la que se hacía mención  a que la cuarentena no habría tenido resultados satisfactorios.

 “Noto con profunda preocupación cómo se confunden preceptos pseudocientíficos con postulados de carácter ideológico y teorías conspirativas, que solamente coadyuvan a generalizar la incertidumbre y desinformación en la sociedad” remarcó Cristaldo y en este punto indicó que “el derecho a la información de la población, la cual debe ser veraz, cierta y detalladamente referenciada, todo esto para que una vez brindado un dato cada persona pueda extraer sus consecuencias”.

Instando a un manejo responsable de la información que se proporcione, manifestó que “cada vez que se remite a supuestos ‘estudios científicos’ debería nombrarse cuáles son y en qué circunstancias de modo, tiempo y lugar se han llevado a cabo. En el mismo orden de ideas, cuando aluden a ‘cientos de profesionales’ o ‘expertos’ debería aclararse de quiénes se trata, de dónde surge su calidad de experto en la materia y por qué en dicha ocasión estarían exentos de estar equivocados”.

Sobre la misiva remitida al gobernador de la provincia cuestionó que la misma “comienza poniendo en duda el ‘origen y fines’ del virus denominado SARSCoV-2, más comúnmente conocido como COVID – 19 y/o Coronavirus. Esta solapada dubitación no solamente es peligrosa, en cuanto busca generar suspicacias en el lector acerca de la intencionalidad de generar una pandemia por parte de alguna ‘entelequia’ (inserte aquí su teoría conspirativa preferida: Reptilianos, Masones, Grupo Bilderberg, Imperialismo Chino, Banqueros sionistas, consorcio de empresas informáticas multinacionales, etc.), sino que además es falsa”.

“El origen del virus es zoonótico, es decir que se puede transmitir de animales a humanos y su secuencia genética demuestra que es de origen natural, como habitualmente sucede con epidemias virósicas de esta índole como las denominadas ‘gripe porcina’ y la ‘gripe aviar’ entre otras, y así lo ha confirmado el Director General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus”.

Luego, detalló que  la mencionada carta hace referencia al “fracaso de las medidas de aislamiento y propone como solución levantar las restricciones para así lograr la denominada ‘inmunidad colectiva o de rebaño’” y al respecto aclaró “que los países donde se ha intentado esta estrategia (como en el Reino Unido) han sido fuertemente cuestionados por su comunidad científica y académica y luego de ver fracasar estadísticamente tales medidas, han debido optar por el confinamiento”.

Entre otras soluciones propuestas “aconsejan también la utilización del dióxido de cloro, afirmando que tanto la estrategia llevada adelante en el vecino país de Bolivia, como numerosos estudios confirman su éxito en el tratamiento por Coronavirus, nuevamente nos encontramos ante una afirmación pseudocientífica carente de pruebas y ensayos clínicos fehacientes” a lo que la legisladora enfatizó que “tanto la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT)4 como la Organización Mundial de la Salud (OMS)5 como la Organización Panamericana de la Salud (OPS)6 y la Asociación Química Argentina (AQA)7, están de acuerdo en que es falso que el dióxido de cloro cura o previene el coronavirus, y que su consumo puede tener graves consecuencias en la salud de las personas. Respecto al caso boliviano, si bien el parlamento aprobó una polémica ley acerca de la utilización del dióxido de cloro, el gobierno aún no la ha reglamentado y sus resultados son inciertos”.

Y sobre  si las medidas restrictivas de aislamiento funcionan o tienen resultados poco satisfactorios, Cristaldo precisó “si bien la Argentina declaró el aislamiento social preventivo y obligatorio desde el 19 de Marzo de 2020, lo cierto es que con el transcurrir de los meses, las medidas se fueron flexibilizando y como consecuencia fue aumentando la circulación en todo el territorio nacional y provincial. Lo cierto es que solo basta recorrer las calles de nuestra ciudad un día cualquiera para darse cuenta de que lo único que indica que estamos atravesando una pandemia es la utilización de tapabocas y algún tipo de precario distanciamiento en filas de bancos, farmacias o locales comerciales”.

En tanto que del panorama local, refirió “nuestra provincia, el Procurador General Adjunto ha estimado en más de 20.000 las causas iniciadas por violaciones a las medidas de aislamiento. A su vez, se han llegado a clausurar más de 45 fiestas y reuniones sociales clandestinas en un solo fin de semana, sin contar las numerosas marchas, manifestaciones, piquetes, y masivas convocatorias sociales y partidarias que se han sucedido. En este sentido, es menester resaltar que, si bien el Estado puede tomar todas las medidas necesarias, nada reemplaza la responsabilidad ciudadana individual, con lo cual debemos concluir que el fracaso o éxito de una medida de restricción es directamente proporcional al nivel de acatamiento social que la comunidad muestre ante la normativa”.

Finalmente detalló que “las firmantes de la solicitud al Gobernador hacen referencia a que las medidas de confinamiento son propias de países que han ‘legalizado el aborto, la eutanasia y han implementado la ideología de género en los planes educativos de las escuelas públicas’, dicha afirmación no resiste el más mínimo análisis y es por ello que solo vamos a mencionar que idénticas medidas se han tomado en países que se oponen estrictamente a reconocer o legislar sobre estos derechos como es el caso de la estricta cuarentena impuesta en la República Islámica de Irán al verse afectada por la pandemia”.

Por todo ello solicitó a la comunidad que al momento de informarse lo hagan a través de fuentes oficiales, datos científicos, y ensayos clínicos fehacientes antes de promover y fomentar tratamientos de dudosa procedencia ante esta pandemia que aqueja a todos los países del mundo.