Chaco inicia la reestructuración de deuda pública de 250 millones de dólares

Chaco inicia la reestructuración de deuda pública de 250 millones de dólares

El gobierno de Chaco comenzará el proceso de reestructuración de la deuda del Estado provincial con acreedores privados por 250 millones de dólares, a una tasa de interés anual del 9,375 por ciento y con vencimientos hasta 2024 que se pretende renegociar debido al impacto de la pandemia de coronavirus, anunció hoy el gobernador Jorge Capitanich.

"La pandemia es una circunstancia extraordinaria que obliga a generar condiciones de pago compatibles con la capacidad de cumplir en tiempo y forma el capital y el interés", argumentó Capitanich al dar a conocer la decisión de reprogramar esas obligaciones.

Se trata de compromisos de cancelación semestrales en febrero y agosto de cada año, y un plazo de ocho años, con cinco de gracia, que frente a los efectos de la pandemia "necesitamos la compresión de los acreedores para reestructurar la deuda".

Según explicó, esto debe implicar "la baja de la tasa de interés, mejorar la estrategia del flujo de pago de capital e intereses para hacerlo compatible con el esfuerzo que está realizando el Estado nacional con el stock de deuda privada".

Capitanich apuntó que "los vencimientos de febrero y agosto de 2020 y 2021 eran razonables, pero la pandemia generó una debacle económica y una fuerte caída del producto bruto interno y de la recaudación, lo que nos obliga a asignar prioridades".

Sin embargo, sostuvo que "los acreedores pueden esperar, pero los que no pueden esperar son quienes tienen hambre o necesitan un medicamento", y agregó: "Debemos tener la empatía de entender que nuestra prioridad son las personas que más han sufrido los efectos de esta pandemia".

En ese sentido, dijo que se avanzará en "resolver los problemas sociales más urgentes, promover la estrategia para recuperación economía, inversiones para desarrollo productivo e infraestructura social básica para mejorar la vida de las y los chaqueños".

Por ello, añadió que es conveniente "generar condiciones de pago compatibles con la capacidad de cumplir de la provincia", y avanzar "de una manera ordenada, amigable, en un proceso transparente que nos permita garantizar la recuperación económica, aumentar la estructura de ingresos, establecer un fondo de repago de los compromisos que sea compatible con la recuperación de la provincia".

El gobernador afirmó que el flujo de deuda para los próximos cuatro años es equivalente a 60.000 millones de pesos, y que 15.000 millones corresponden a deudas con organismos multilaterales de crédito, que cuentan con un modelo de vencimientos compatible con la capacidad de pago de la provincia.

Los 45.000 millones restantes corresponden a deudas con el Estado nacional y acreedores privados, y en el caso de obligaciones con el la nación "se fueron reestructurando progresivamente" los compromisos existentes con fondos fiduciarios respectivos.

Capitanich valoró la estrategia nacional de negociación de la deuda pública para acordar con acreedores de modo "amigable, pero firme", con una última oferta que recordó "fue respaldada por todos los gobernadores y los sectores políticos".

"Entendemos que Argentina tiene que utilizar las divisas para la recuperación productiva y no para transferencias financieras", concluyó Capitanich.