29 de Octubre Día Mundial del ACV: Cinco señales para detectar un Accidente Cerebrovascular.

29 de Octubre Día Mundial del ACV: Cinco señales para detectar un Accidente Cerebrovascular.

Cada año, el Accidente Cerebrovascular (ACV) cobra la vida de más de 6 millones de personas en el mundo, convirtiéndose en la primera causa de discapacidad.

Por tanto, de cara al Día Mundial del ACV que se conmemora este 29 de octubre, se hace necesario identificar los síntomas de esta enfermedad, pues cada minuto cuenta y de esta manera será posible prevenir secuelas que puedan afectar de manera permanente la calidad de vida de quienes lo padecen.

Según Doctores de la Red contra el Ataque Cerebrovascular, “un ACV se presenta cuando el flujo de sangre de una parte del cerebro se detiene por la obstrucción de un coágulo o por la ruptura de un vaso sanguíneo. Por la falta de oxígeno, las células involucradas mueren rápidamente y las funciones del cuerpo controladas por estas zonas del cerebro se pueden perder. Por eso, es clave actuar ya”.

¿Cuáles son los factores de riesgo?

Algunas de las causas del ACV son:  presión arterial alta, ritmo cardiaco irregular, diabetes tipo 2, colesterol alto y ciertas enfermedades del corazón. Por tanto, evitar el consumo de tabaco y alcohol, practicar regularmente actividad física y controlar el consumo de carnes rojas, pueden contribuir a que un ACV no se presente.

¿Cómo detectar un ACV?

La mayor probabilidad de recuperación de un Accidente Cerebrovascular ocurre cuando el tratamiento se inicia en menos de 4.5 horas desde que se presentan los síntomas. El acrónimo ahora funciona para recordar rápidamente las cinco señales de un ACV:

A: la persona no puede Alzar los brazos.

H: se le dificulta Hablar.

O: tiene la visión alterada en un Ojo.

R: tiene el Rostro torcido.

A: Actúe con rapidez, cada minuto cuenta.

En caso de no actuar de manera oportuna y considerando que el cerebro coordina distintas funciones en el cuerpo, luego de vivir un ACV, los pacientes podrían padecer secuelas como:

 

·         Dificultad para coordinar los movimientos del cuerpo.

·         Problemas para hablar, leer o escribir.

·         Dificultad para comer.

·         Cambios en la personalidad o el comportamiento.

·         Problemas de memoria o pensamiento.

·         Alteraciones visuales.

 "La es clave que las personas puedan detectar oportunamente las señales de un ACV, pues si se actúa rápidamente, las probabilidades de que la persona se recupere son mayores. Actuar con prontitud ante estos síntomas previene daños de por vida, contribuyendo a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias”.